Me gustaría poder decirte, cuando me besas, que tus labios son lo más dulce que en vida probé y que me encantaría seguir acariciándolos por siempre.
Es por su roce que seguir me merece la pena.
Me gustaría poder decirte, cuando me acaricias, que tus manos hacen que sienta millones de nuevas sensaciones que no quiero que terminen nunca.
Es por ellas que aún sigo aquí.
Me gustaría poder decirte, cuando me miras, que tus ojos son mi fuente de vida, son las esperanzas que me hacen creer que un mañana mejor sí es posible.
Es por ellos que la noche no me asusta.
Me gustaría poder decirte, cuando me sonríes, que tus facciones describen las curvas de mi camino, el que me ha de llevar junto a las estrellas que en el cielo, con envidia, nos observan.
Es por ella que me levanto si tropiezo.
Me gustaría poder decirte, cuando me hablas, que cada palabra que sale por tu boca queda grabada en mi piel con un dulce aroma a jazmín y naranja.
Es por ellas que oigo susurrar al viento.
Me gustaría poder decirte, a cada instante, que te quiero más que a cualquier otra cosa a la que se pueda querer. Te diría que es gracias a ti que sé querer, y que sólo te sé querer a ti.
Por desgracia... no sé hablar igual que escribo.
Hay una muy grande diferencia entre nuestro lenguaje coloquial y el que usamos para escribir. Yo tambien soy de las que escribe mejor que habla. Puedo meter la gamaba mil y una vez si hace falta. Pero cuando escribo es como si las palabras fluyeran solas. No sé, mi mente se relaja. Y comienza a ordenar palabra por palabra. Hasta que tengan un correcto orden y queden bonitas. Pero lástima que no ocurre eso día a día. Sino, nos evitariamos problemas. A veces grandes.
ResponderEliminarLa gente ya habla como primero pilla. Sin pensar. Hasta que despues se percata de lo que ha dicho y entonces es cuando nos llevamos las manos a la cabeza.
Muy bonita entrada.
http://me-myself-and-my-shadow.blogspot.com/
Te dejo la página de mi blog. Pásate cuando quieras:)
Me gusta tu blog. Te sigo, ¡saludos!
ResponderEliminar