Un paseo por la Gran Vía cuando el sol comienza a esconderse detrás de los altos edificios que la limitan, cuando las tenues gotas de lluvia ya han cubierto por completo el suelo de asfalto y cemento que guía nuestros pasos aunque creamos ir sin rumbo cierto, cuando la gente deja de ser gris y se convierte en un mural de paraguas de miles de colores que pintan la tristeza de una tarde que llega a su fin, cuando todo se relentiza hasta el punto de detenerse en un instante...
Y a mi lado tú.
Tu mano y la mia unidas.
Tus ojos y los mios bailando al compás de la gente que se cruza.
Mis pensamientos ahogados en tu sonrisa.
Tu risa ahogada por el ruido de algún coche que pita.
Que pita.
Que pita...
Abro los ojos con dificultad, sin querer dejar atrás ese sueño tan real, tan especial.
Apago el despertador y miro a mi alrededor y descubro un cuerpo a mi lado.
El tuyo.
No era un sueño.
Era el recuerdo venido a menos de la tarde anterior.
Esta vez la realidad es mucho mejor que ese sueño que nunca podré rozar.
precioso... =) ya estaba soñando yo... vamos... que era yo la que estaba en esa calle con el... =) me ha encantado...
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