La soledad cada vez se hace más patente en mi vida.
Ya no queda nadie de los que antes juraban eterna amistad, prefieren olvidar que un día fuimos seres compartiendo sus vidas.
Todos me dan la espalda.
¿Por qué? Aún lo trato de entender.
Grito y nadie escucha.
A veces creo que no merece la pena seguir, antes erais la fuerza que me faltaba, el empuje, las ganas, ahora sólo sois un poco más de la mierda que me ahoga.
Gracias por olvidar tan fácilmente a quien un día creyó que os importaba.
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