Hace poco más de seis meses fui al médico por un fuerte dolor en el pecho que no remitía. Pensé que habría cogido un resfriado y se me habría bajado al pecho, algo normal dado que soy asmática. El médico me recomendó hacerme una serie de pruebas para descartar otra serie de problemas.
Hoy hace seis meses que volví a la consulta cuando los resultados ya estaban. Me aseguraron seis meses, pero no más.
No sé si voy a morirme dentro de un mes, de dos semanas o esta misma noche mientras duerma, pero lo que sé seguro es que voy a morir.
Estos últimos meses no me he dedicado a hacer lo que siempre he soñado, como haría la mayoría de la gente si se supiera en mi situación, simplemente me he dedicado a vivir día a día como lo hubiera hecho si no supiera que voy a morir. He iniciado una nueva etapa, he superado más de un miedo y he sabido seguir sin perderme en mi misma y en el dolor que me genera dejar la vida tan a medias. Nunca conoceré a las ciento de personas que aún han de cruzarse a lo largo del camino que dejo sin recorrer, ni viajaré a Argentina, ni llegaré a terminar la carrera, ni trabajaré, ni acariciaré la carita de mis hijos, ni podré cambiar el mundo, aunque sólo se trate del mío.. Pero lo que peor llevo es no ver a la gente que quiero envejecer junto a mi, cambiar, dejar de creer en unas cosas y empezar a apostar por otras de las que siempre renegamos, ver cómo las arrugas se van adueñando de mi rostro y las canas van tiñiendo nuestras cabezas, cómo la vida de otras personas se entrelaza con la mía, cómo influyen en mi las decisiones que tomo ahora, cómo avanzan nuestras vidas.
Supongo que la vida me ha dado en ocasiones más de lo que he podido llegar a imaginar, aunque otras veces ha sido injusta conmigo, demasiado dura para lo que ahora me toca afrontar. Pero así han sido las cosas, a fin de cuentas lo importante es eso, que han sido.
No quería despedirme de nadie, no quiero que me recordéis con lágrimas en los ojos los que vayáis a hacerlo, que espero seáis pocos, sé que tampoco he sido tan importante para nadie como para ocupar para siempre un trocito de vuestra memoria. Prefiero que sigáis viviendo y disfrutando como si no hubiera un mañana posible, como si todo se acabara esta misma noche.
Vivir. Esa aventura que para mi ya ha llegado a su fin.
.. Me parece increíble la entereza que demuestras escribiendo esto en tu situación. Creo que yo no sería capaz.
ResponderEliminarNo pasarás desapercibida por el mundo. No me conoces, tampoco yo a ti, pero escribiendo como escribes y siendo capaz de transmitir así, creeme que muchos te recordaremos por lo que pudiste haber sido.
Hasta siempre.