viernes, 17 de septiembre de 2010

Siento soledad y tú no me tocas.
Me siento perdida y tú no me miras.
Me siento abatida y tú no me abrazas.


Me siento como si ya a nadie le importara, como si mi vida estuviera malgastada, como si todo aquello por lo que aposté se hubiera quedado reducido a nada.

Nada...

...así es como me siento, como si no fuera nada.

Pues aprendí a vivir por ti.
Pues aprendía a apoyarme en ti.
Pues aprendí a refugiarme en ti.
Pues aprendí a ser tú.

Pero no sabías que tú un día... te marcharías


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