Siento soledad y tú no me tocas.
Me siento perdida y tú no me miras.
Me siento abatida y tú no me abrazas.
Me siento como si ya a nadie le importara, como si mi vida estuviera malgastada, como si todo aquello por lo que aposté se hubiera quedado reducido a nada.
Nada...
...así es como me siento, como si no fuera nada.
Pues aprendí a vivir por ti.
Pues aprendía a apoyarme en ti.
Pues aprendí a refugiarme en ti.
Pues aprendí a ser tú.
Pero no sabías que tú un día... te marcharías
No hay comentarios:
Publicar un comentario