viernes, 19 de noviembre de 2010

Llueve.
Cae la lluvia sobre mi.
Las gotas me alcanzan,
me envuelven en su frío baile,
pero son incapaces de mojarme.

Lluvia.
Entre los resquicios de mi ropa
quieren colarse las gotas,
acompañarme en esta noche
sin luna ni estrellas.

 
Llueve.
El cielo de Madrid es gris.
Las nubes sobre nuestras cabezas
se tornan fantasmagóricas
allá, sobre los tristes tejados.

Lluvia.
El agua se abre paso
entre los paraguas de la gente,
entre los montones de coches,
entre los pensamientos insurgentes.

Llueve.
Y la soledad cae con cada gota,
a cada soplo del viento
va ligada una lágrima derramada.
Y la sonrisa de un sol nuevo
cada mañana.

1 comentario:

  1. Tus dos últimos poemas están bastante bien, pero hay muchas aliteraciones, y eso provoca que pueda hacerse monótono y cansino. El fondo y la idea es bueno, retócalo un poquitito!

    Saludos! te sigo ;)

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