Si suspiras cada noche al acostarte.
Si suspiras cada día al levantarte.
Si aprovechas para soñar cualquier instante.
No hará falta que te diga esto, de sobra lo sabes...
Pero si todavía dudas quién es el causante de tus suspiros y de todos y cada uno de tus delirios, te lo diré:
Al acostarte suspiras porque sabes que soñarás.
Al levantarte suspiras porque sabes que esos sueños no se harán realidad.
Y pasan los días iguales quiriéndote sorprender, pero no lo hacen...¿por qué?
Porque no está él.
No hay comentarios:
Publicar un comentario