viernes, 21 de enero de 2011

La impotencia que siento cuando digo "voy a hacerlo" y termino en mi cama preguntándome el porqué no lo habré hecho.
El miedo que me da imaginar que llegará un día en que te deje de ver.
La rabia que se desata en mi interior cuando te tengo al lado y no sé qué decir, cuando normalmente no sé cómo callar.
El pánico que me entra al pensar que un día te vas a cansar de esperar a que me decida y te deje de "interesar".
La frustración que me crea mi propia mente al ser incapaz de articular palabra cuando te veo, cuando te siento a mi lado, cuando esos ojos me miran, cuando esos labios me sonríen... Incapaz de cualquier cosa más que de sonreír como una niña tonta.

Y, sin embargo, seguir aquí, escribiendo estas inservibles líneas para ti.

No hay comentarios:

Publicar un comentario